Cómo lograr que el caballo suba a un remolque.

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Cualquier jinete o cualquier persona que maneje caballos ha tenido que pasarse, al menos una vez en la vida, un montón de minutos e incluso horas detrás de un remolque o un camión esperando desanimado a que el caballo se digne a querer subir. Sí, ya sabes muy bien lo que es eso, ¿verdad? Y si ha llovido, aunque sea un poco, la tarea es aún más "agradable", por lo que seguro que en ese momento exacto te has sentido la persona más feliz del mundo... ¡o quizá no! Hacer que el caballo se suba a un remolque es muy a menudo motivo de estrés y de dificultades. Benjamin Aillaud te propone una solución para conseguir que el caballo se suba al remolque solo, tranquilo y confiado.
 
 

El ejercicio

El ejercicio va a centrarse en la parte delantera del caballo, y no en la parte trasera como tenemos tendencia a hacer. Por supuesto, lo más aconsejable es anticiparse y practicar este ejercicio antes del día en el que vas a tener que embarcar al caballo sin posibilidad de perder tiempo. Posiblemente, vas a necesitar varias sesiones para que el caballo se sienta realmente cómodo. Equipa al caballo con un filete, un ronzal para dar vueltas sujeto al modo Colbert, y protecciones (stable boots, protectores de transporte o incluso unas vendas de reposo). No te olvides de usar guantes y de ayudarte con una varilla. ¡Y ya puedes empezar a trabajar!
 
Lo ideal es colocar el remolque o el camión en un lugar cerrado: un hipódromo, un picadero, un paddock que no esté resbaladizo... Para poder recuperar rápidamente al caballo en caso de que se escape, pero también para trabajar en las mejores condiciones posibles, para que el caballo se sienta a gusto.
 
Antes de nada, si quieres asegurarte de que el caballo entienda rápidamente el ejercicio, empieza por la lección "sígueme", en la que podrás establecer las bases del trabajo a pie y de la confianza entre el caballo y tú. Esto facilitará mucho el resto del ejercicio.
 
Empieza por mover la grupa del caballo mientras te desplazas a los dos lados. Tranquilízalo cuando esté cerca de ti y recompénsalo cuando haga lo que le pides. El hecho de estimular su grupa te va a permitir verificar si eres capaz de mantener el control y, con ello, la dirección del caballo cuando esté frente a ti. Luego, de cara al caballo, pídele que se mueva hacia delante, estimulándole la paletilla con la varilla. Se trata de dos ejercicios fáciles de aprender y que te serán de gran ayuda. No dudes en repetirlos si el caballo no los ha asimilado bien.
 
Cuando estés seguro de que el caballo te sigue y está atento a lo que le pides, colocaos delante del remolque o del camión. Colócate de espaldas al remolque, mirando al caballo, y quieto. Tranquilízalo si notas que está impresionado, y luego vuelve a pedirle el ejercicio: mueve la grupa para que el caballo esté alineado y, si estás un poco alejado del remolque, pídele que avance, tocándole la paletilla.
 
Ahora ya puedes subir al remolque. De cara al caballo, comprueba y mueve la grupa si el caballo no está alineado. Pídele el movimiento de avance para que suba y te siga al interior del remolque. No dudes en repetir, paso a paso el ejercicio, y en recompensar cada movimiento. Esto generará una mejor comprensión y hará que el caballo sienta menos temor a subir. Una vez dentro del remolque, si retrocede, no tires con fuerza del ronzal, ya que el caballo podría golpearse la cabeza si se defendiera. Normalmente, el ronzal sujeto al modo Colbert tiene que favorecer tus acciones e impedir que el caballo retroceda demasiado. Déjalo salir lo más tranquilamente posible y vuelve a empezar. Tranquiliza bien al caballo una vez que esté dentro del remolque.
 
Empieza de nuevo varias veces y el caballo comprenderá que subir al remolque no supone ningún peligro.
 

Recuerda :

No sirve de nada pelearse con el caballo para que suba, ya que hasta que no se sienta confiado no lo hará.
No golpees muy fuerte con la fusta cuando le pidas el movimiento de avance, ya que no se trata de un castigo.
Déjale un tiempo para que se sienta seguro. Al principio tendrás la sensación de perder el tiempo, pero luego lo ganarás cuando el caballo empiece a subir fácilmente al remolque.
Embarca al caballo en un sitio cerrado con un buen suelo, que no resbale, para realizar el ejercicio en las mejores condiciones posibles y no añadir más dificultades.
Mantén la calma. No sirve de nada ponerse nervioso, ya que lo único que harás es empeorar la situación y hacer que el caballo sienta temor.
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