El material de limpieza

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El material de limpieza

La limpieza incluye todas las operaciones de aseo del caballo y ofrece:
* La ocasión perfecta para examinar al caballo en todos sus pliegues y recovecos, para detectar cualquier anomalía (dolores locales, taras, heridas, problemas de la piel o de los cascos, comportamiento no habitual).
* Un masaje de la epidermis y de los músculos cutáneos, beneficioso para la salud de la piel. Relaja los músculos, activa la circulación sanguínea, tranquiliza al animal y le procura un agradable bienestar.
* La garantía de un examen regular del estado de los cascos y los herrajes.
* Por último, un momento de relación privilegiada con el caballo.

 

El estuche/maletín de limpieza se compone de varios instrumentos específicos, y cada uno de ellos tiene un uso concreto que permite no dañar la piel del caballo, que suele ser muy sensible:
* Un limpia cascos.
* Una almohaza para quitar la suciedad más grande, el barro...
* Un cepillo duro para el pelo largo, las crines..
* Un cepillo suave para el pelo corto, el acabado...
* Una esponja para los ojos, los ollares.
* Un peine para las crines.
* Luego se pueden añadir otros elementos como un mandil, otros cepillos...


La almohaza

Con ella despegamos los pelos apelmazados por el sudor del día anterior o del lecho, mediante movimientos de masaje rotativos.
Cuidado con los caballos con la piel fina, los que están esquilados o que tienen cosquillas, porque serán especialmente sensibles.
Para conservar la eficacia de la almohaza, es indispensable quitar regularmente el polvo y los pelos durante el uso, dando golpecitos sobre una superficie dura.
Existen distintos tipos de almohazas:
- la almohaza metálica: de forma ovalada, está formada por láminas acanaladas y concéntricas, y dispone de una sujeción en la parte posterior para poder cogerla mejor con la mano. No debe usarse en ninguna parte ósea del caballo. Es barata y eficaz, pero tiene el inconveniente de que se oxida y de que se deforma en caso de caída o si el caballo la pisa.
- La almohaza americana: formada por círculos concéntricos y dentados de metal flexible. Debe evitarse su uso en las partes óseas o sobre el pelo corto, porque podría provocar cortes. Es ideal para el caballo que está en el prado, y es casi mágica para quitar los pelos en el momento de la muda de primavera.
- La almohaza de caucho o plástico: su forma es idéntica a la de una almohaza metálica. Como su material es menos duro, es un poco menos eficaz. En cambio, tiene la ventaja de que no se deforma. Se puede utilizar en todo el caballo.
- La almohaza finlandesa: es un cepillo de plástico con un montón de "púas" flexibles. Se utiliza mucho porque es eficaz, barata e indeformable. Solo tiene el inconveniente de que se desgasta a largo plazo. También permite desenredar la cola y la crin.
 


El cepillo duro

Durante mucho tiempo se trataba de un cepillo de grama, y algunos jinetes siguen prefiriéndolo. Sus cerdas se sustituyen cada vez más por materiales sintéticos, como el polipropileno. Es el primer cepillo que hay que usar en un pelaje sucio. Sus cerdas son largas y están espaciadas en comparación con las de los cepillos suaves. No utilices nunca este cepillo sobre una piel sensible o esquilada.
También puede utilizarse para desenredar la cola.


El cepillo suave

Como su nombre indica, no es nada agresivo y puede usarse en todo el caballo.
Sirve para quitar el polvo del caballo y alisar el pelo para que quede brillante.
Lo ideal es que sus cerdas sean de seda natural. Aunque normalmente son de poliamida para que resulte más barato.


Los otros accesorios

- El mandil: es un paño de tela flexible y absorbente que sirve para eliminar el polvo superficial que haya quedado, y que permite acabar de darle brillo al pelaje. Hay que lavarlo muy a menudo.
- El peine: de plástico o de aluminio, con o sin mango, se utiliza básicamente para la crin durante el proceso de limpieza.
- El  limpiacascos: gancho generalmente metálico dotado de un mango. Se utiliza para limpiar la parte de abajo de los cascos (palma, ranilla, cavidades). Algunos limpiacascos tienen un cepillo duro que permite una limpieza más completa de las cavidades y la ranilla.
- La esponja: debe ser preferentemente natural y permite lavar con agua clara los ojos, la boca y los ollares, así como el prepucio y el ano. Muchos jinetes se olvidan de limpiar los ollares del caballo, pero es algo indispensable para evitar que los orificios queden tapados, lo que repercute en los ojos (ojos llorosos).


NUESTRO CONSEJO

Una buena higiene corporal del caballo exige una limpieza diaria, antes y después del trabajo.
Un maletín de limpieza debe servir solo para un caballo y debe lavarse y desinfectarse con regularidad.
Para mayor comodidad, hay que reunir el material de limpieza y de aseo en una bolsa o un maletín.

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