Montar a caballo en invierno

(4)
Escribir un comentario

Benjamin Aillaud te ofrece sus consejos para maximizar la comodidad del caballo en invierno con el fin de que pueda dar lo mejor de sí mismo. De la limpieza al trabajo, hay un montón de gestos y de trucos para mantener al caballo caliente y favorecer su bienestar.

En invierno, la mayor parte del tiempo, los caballos están tapados con mantas para mantenerlos calientes, sobre todo si están esquilados. Así que durante la limpieza, empieza por las zonas que no están tapadas. También puedes ponerle las protecciones en cuanto tenga las patas y los cascos limpios. Luego, desengancha todas las correas. Puedes doblar la parte delantera de la manta sobre el dorso del caballo para cepillarle las paletillas, el pecho y el cuello. Tras esto, echa la manta un poco más hacia atrás para limpiar rápidamente el dorso y el vientre. Tápalo de nuevo con la manta, sin enganchar las correas, y haz lo mismo con la grupa. Dobla la parte trasera de la manta sobre el caballo, cepíllale la grupa y la zona de los riñones y vuélvelo a tapar con la manta. Si hace mucho frío, también puedes ponerle la manta riñonera debajo de la manta durante la limpieza para evitar al máximo que el caballo pase frío mientras está destapado. Al menos, la manta riñonera le aportará un poco de calor y el caballo no tendrá la zona de los riñones destapada.

Ahora ya puedes montarlo. Para calentar un poco el dorso del caballo, es muy recomendable que lo pasees un poco llevándolo de la mano antes de subirte a la silla. Luego puedes montarte y pasear un cuarto de hora al paso, dedicando los últimos minutos a realizar algún trabajo (actitud redondeada, rectitud, trabajo lateral). Si no consigues que el caballo se mantenga calmado al principio de la sesión, porque el frío suele excitarlos un poco, puedes ponerle el ronzal y dejar que se desfogue un rato. Aunque no es lo ideal para el calentamiento, es mejor para tu seguridad.

Luego puedes comenzar tranquilamente el trabajo al trote. Deja que el caballo se explaye. Hay que tener muy presente que cuanto más frío haga, más largo será el calentamiento muscular. Si el tiempo lo permite, puedes quitarle la manta riñonera al final del periodo de relajación. No dudes en bajarte del caballo para hacerlo o en pedir la ayuda de otra persona que vaya a pie, si el caballo está un poco excitado.

Al final de la sesión, vuelve a taparlo con la manta riñonera y pasea un rato largo (unos 15 minutos) para que el caballo esté relajado y respire tranquilamente cuando lo devuelvas a la cuadra. Espera a que se seque para ponerle la manta. Si es necesario, ponle una manta ligera secante durante unos minutos para que se seque más rápidamente. Ve con cuidado, porque algunos caballos suelen volver a sudar cuando el trabajo ha sido intenso y se les pone la manta demasiado pronto. Antes de ponerle la manta gruesa al caballo, hay que esperar a que su temperatura corporal disminuya.

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuar
Escribir una opinión
IR ARRIBA